28 de abril de 2011

La violencia hacia las mujeres siempre mata.‏

La violencia hacia las mujeres siempre mata

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la Violencia Familiar, “constituye uno de los problemas más urgentes de salud pública” (Boletín de OMS, Enero 2011) y nuestro país como parte del mundo no se queda detrás. Informes publicados por los medios de comunicación en Argentina relatan que en el pasado año, 262 mujeres murieron a causa de la violencia de género, sólo con esos datos sabemos que por lo menos una mujer muere cada 36 horas a manos de su pareja o su ex pareja. Es necesario aclarar que por cada femicidio hay miles de mujeres que son severamente dañadas todos los días en nuestro país, sin que esto sea reportado por ningún medio.

Es por ello, que Shalom Bait, Asociación Civil “Pablo Besson”, Dignos de Ser, Asociación Especialistas en Violencia Familiar, Enlaces Territoriales para la Equidad de Género, Casa del Encuentro, Red de Prevención de la Violencia Familiar, Profesionales Latinoamericanos/as Contra el Abuso de Poder, organizaciones de la sociedad civil que diariamente se dedican a ayudar a las víctimas de la violencia de género, organizan en el mes Internacional de la Mujer una intervención en la vía pública.

Nosotras/os, mujeres y hombres comprometidas/os con la equidad y el fin de todo tipo de violencias hacia las mujeres, niños y niñas, nos unimos para expresar a todas voces la real injusticia en la que seguimos siendo víctimas de una cultura patriarcal que sostiene sus vínculos con la violencia. Sensibilizar y generar conciencia social acerca de este grave problema social es uno de nuestros objetivos y también demandar el diseño de una política pública integral acorde a la envergadura del problema.

Cientos de mujeres y hombres, organizaciones, y familiares de las víctimas nos reuniremos allí para honrar a todas las mujeres asesinadas a causa de la violencia machista. Iremos vestidas y vestidos de luto e invitamos a toda la ciudadanía a sumarse.

262 mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas durante el 2010 en Argentina.

262 “el número de la vergüenza”

Los Déficits son reales.

Las necesidades de las víctimas también.

En la ciudad de Buenos Aires, para casi 4 millones de habitantes contamos con un solo refugio con capacidad para 60 personas entre mujeres e hijas e hijos.

Demandamos la creación de Casas refugios para las mujeres, hijas e hijos pensados con la sensibilidad que requiere la atención de cualquier víctima.

Los hijos e hijas de las mujeres víctimas de la violencia de género, aún siguen sin ser vistos como víctimas tanto en los ámbitos de la educación, la salud y la justicia. En su mayoría continúan el vínculo con sus padres sin los cuidados pertinentes.

Demandamos la creación de Centros de Asistencia a hijas e hijos victimas de la violencia de género, para la evaluación del daño y riesgo, el tratamiento, y la supervisión especializada de visitas.

En la ciudad de Buenos Aires, para 4 millones de habitantes contamos con un solo programa de gobierno para la atención especializada a hombres que ejercen violencia hacia sus parejas, hijas e hijos.

Demandamos espacios de atención especializada para varones victimarios, con el objeto de recuperar la conducta de quien ejerce violencia y al mismo tiempo cortar la transmisión inter-generacional de la violencia.

Contamos solo con una ley civil de violencia de género, que no sanciona al victimario, ni garantiza la seguridad de las víctimas.

Demandamos la elaboración y promulgación de una Ley penal de violencia de género que contribuya a garantizar la seguridad de las víctimas a través de la detención en forma preventiva del victimario. Modificación del código penal, ya que las punitivas penas a los femicidas siguen legitimando su accionar.

Como sociedad también necesitamos: Programas de empoderamiento económico e inserción laboral, subsidios habitacionales “coherentes”, patrocinios jurídicos accesibles y “especializados”, campañas de prevención para educar a nuestros/as ciudadanos/as sobre las causas de las violencias y lo que contribuye a perpetuarla y capacitación a profesionales del sector de la salud, educación, y de la justicia.

Una vez más nos hacemos voces de aquellas victimas acalladas ante el agobio, de esas que sus gritos no son y no fueron escuchados, de ellas con sus cuerpos mutilados y sus derechos pisoteados por una cultura erigida en la “pertenencia”, el poder y las violencias de sus pares masculinos.

Para brindar consuelo ante tanto daño no solo necesitaríamos un minuto de silencio, sino una vida basada en el respeto, la equidad, el compartimiento de roles y nuestro replanteo a nuevas formas de ser hombres y mujeres,
Una vez más digamos NO a las violencias machistas.

ADHESIONES:

Fundación Alicia Moreau de Justo

Mujeres en Igualdad

Fundación Propuesta

Liliana Hendel (periodista)